Cuando una vivienda permanece vacía durante mucho tiempo, es habitual prestar atención a la ventilación, la electricidad o la seguridad, pero no siempre se tiene en cuenta el estado de las tuberías; sin embargo, la falta de uso y mantenimiento puede favorecer la aparición de malos olores, fugas, depósitos de residuos o problemas en los desagües.
Además, algunos de estos problemas pueden pasar desapercibidos mientras la vivienda está vacía y manifestarse al volver a habitarla. Por eso, si vas a dejar una segunda residencia, una vivienda heredada o cualquier inmueble cerrado durante un tiempo, conviene tomar algunas precauciones para proteger la instalación de fontanería.
¿Por qué aparecen problemas en tuberías de viviendas vacías?
Cuando una vivienda permanece vacía durante mucho tiempo, algunos problemas que ya existían en la instalación pueden pasar desapercibidos y determinadas condiciones como la evaporación del agua de los sifones o la acumulación de residuos, pueden favorecer la aparición de incidencias.
Aunque no se utilicen los sanitarios o los desagües, los restos que ya se encontraban en las tuberías pueden permanecer en su interior y, con el paso del tiempo, contribuir a problemas de evacuación.
Desde Desatascos ValMa, especialistas en fontanería y desatascos, te explicamos algunas de las causas por las que aparecen problemas en las tuberías de una vivienda vacía.
Evaporación del agua en los sifones
La forma de “U” de los sifones ayuda a mantener un nivel de agua que actúa como barrera frente a los malos olores y gases procedentes del sistema de alcantarillado.
Cuando una vivienda permanece vacía mucho tiempo, esta agua puede evaporarse progresivamente, especialmente en verano o en los meses más cálidos. Si el sifón llega a quedarse sin agua, desaparece esta barrera y los olores procedentes de la red de saneamiento pueden entrar en la vivienda.
Por eso, los sifones de fregaderos, lavabos y duchas son uno de los elementos que conviene revisar después de un periodo prolongado sin utilizar la vivienda.
Sedimentación y acumulación de cal
En las tuberías puede quedar agua que, con el paso del tiempo, se evapora, haciendo que los minerales que la forman se asienten y solidifiquen. Es así como se forman capas duras de cal u otros minerales del agua que obstruyen el paso de la corriente cuando se vuelven a utilizar las tuberías.
Solidificación de grasas y detergentes previos
Los restos de detergentes, jabones, grasa y otros productos pueden permanecer en las tuberías después de su último uso.
Si ya existe una acumulación de este tipo, el paso del tiempo puede hacer que los residuos se adhieran a las paredes de las tuberías y dificulten progresivamente el paso del agua. Al volver a utilizar la instalación, esto puede favorecer la aparición de pequeños atascos.
Por este motivo, si la vivienda ya presentaba problemas de evacuación antes de quedar vacía, es recomendable solucionarlos antes de cerrarla durante un periodo prolongado.
Deterioro de juntas y componentes
En instalaciones antiguas, un periodo prolongado sin supervisión también puede hacer que determinados problemas pasen desapercibidos. Una junta deteriorada, una conexión defectuosa o un componente desgastado pueden seguir empeorando con el tiempo. Al volver a abrir el suministro de agua, la incidencia puede hacerse evidente.
Por ello, es recomendable realizar una revisión de las juntas y otros componentes antes de volver a utilizarla con normalidad, especialmente si se trata de una instalación antigua o que lleva mucho tiempo cerrada.
Consejos para evitar problemas de tuberías en viviendas vacías
Si vas a dejar una vivienda vacía durante un tiempo prolongado, existen algunas medidas que te ayudarán a evitar fugas, malos olores y otros problemas en los desagües.
Limpiar los desagües
Es conveniente limpiar todos los desagües antes de dejar la vivienda vacía y retirar los restos y suciedad que puedan haber quedado acumulados. Si alguno de los desagües ya presenta problemas, es conveniente solucionarlo antes de cerrar la vivienda.
Una revisión profesional también puede ayudarte a detectar posibles problemas en la instalación antes de que la vivienda permanezca cerrada durante un tiempo prolongado.
Cerrar la llave de paso
Antes de dejar la casa vacía durante meses es recomendable cerrar la llave de paso general para evitar riesgos de fugas en la instalación sin que sea detectada al no haber nadie en la vivienda.
No obstante, los sifones sí deben conservar agua para mantener su función como barrera frente a los malos olores.
Tapar los sumideros y desagües
Para evitar la entrada de polvo, suciedad o insectos a las tuberías, es recomendable colocar tapones o rejillas adecuadas en aquellos desagües que no vayan a utilizarse. De esta forma será más difícil que se acumulen malos olores y que proliferen por toda la casa, especialmente cuando el agua de los sifones se haya evaporado tras un periodo prolongado sin uso.
Revisar las tuberías antes de volver a utilizar la vivienda
Las viviendas que permanecen cerradas durante mucho tiempo también necesitan mantenimiento. Los depósitos minerales, los restos acumulados, la evaporación de los sifones o el deterioro de algunos elementos de las instalaciones de fontanería, pueden ocasionar problemas en las tuberías.
Al volver a una vivienda que ha permanecido cerrada mucho tiempo, conviene abrir el suministro de agua de forma paulatina, revisar las conexiones visibles y comprobar que no existen fugas. A su vez, es recomendable revisar el sistema de desagüe antes de volver a utilizar una vivienda cerrada durante meses para detectar posibles problemas en la instalación antes de que la avería sea mayor.
En Desatascos ValMa realizamos trabajos de revisión, limpieza y mantenimiento de tuberías y desagües, además de intervenir ante fugas y atascos de tuberías en Valladolid y Palencia. Si al regresar a una vivienda que ha estado vacía encuentras malos olores o sospechas que puede existir una fuga, podemos ayudarte a localizar el origen del problema y a valorar la solución más adecuada para ti.